domingo, 8 de junio de 2008

¿Cuál es tu meta en la vida?

Quiero agradecerles vuestra bienvenida y vuestra recepción. Sin embargo, esa bienvenida calorosa, y esas luces dirigidas a mí, me invocan un sentimiento de miedo. Y por eso quiero pronunciar unas palabras dirigidas tanto a vosotros como a mí mismo:

“Aquélla persona (yo) a la que la gente aplaude hoy, morirá mañana, y aquél a quien la gente hoy le alegra y agrada su presencia, lo enterrarán en el polvo un día cualquiera, y aquél a quien le rodean hoy miles de personas, mañana podría no encontrar a dos personas que les interese escucharlo, puesto que las personas son mortales mientras que solo quedan el Islam y la religión. Por eso tenemos que comprender todo esto y no engancharnos con las personas sino con las ideas”.

Respecto a nuestro tema de hoy, ésta es una pregunta sobre la cual pido a todos aquellos que han acudido, que la contesten hoy, en este preciso momento o más tarde, cuando cada uno regrese a su casa.
Y esta pregunta es: ¿Cuál es tu meta en la vida?

¿Qué quieres lograr? ¿Por qué vives en esta vida? ¿Conoces tu meta? ¿Has escrito esta meta y la tienes siempre ante tus ojos? ¿Miras siempre hacia ella? ¿O la sueles olvidar? ¿Por qué estás aquí?

¿Qué pasa cuando cada uno de nosotros escucha estas preguntas? ¿Verdad que debería procurar pensar y recordar su objetivo? ¿O te extrañan mucho todas estas preguntas?

Permaneceré callado por medio minuto para que cada uno de nosotros se haga la pregunta:

¿Cuál es mi objetivo en la vida?
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............... .................................
.............. ..................................

¿Pueden responder?

¡Hermanos míos! Lo siento, pero tengo que aclararles que no hemos sido creados para sólo comer, beber, casarnos y luego morir. Esta no puede ser la condición de un ser humano. El ser humano no puede vivir sin objetivo claro ni meta definida.

Para ilustrar mi punto, os contaré el relato de un ser común y corriente que puede ser cualquiera de las miles de personas de esta vida:

“Había una vez un niño que no conocía nada. Sus padres lo ingresaron en la escuela y por ser de poca edad no entendía la causa. Estudiaba porque todos, que eran de su misma edad, lo hacían para aprobar los exámenes. Luego pasaba año tras año y llegó a la etapa que precede al ingreso en la universidad. Cuando le dijeron que sus notas le cualificaban para matricularse en la facultad tal, entonces lo hizo y se matriculó en esa facultad y seguía estudiando hasta que terminó su carrera. Luego le dijeron que tal certificado le permitía trabajar en un puesto concreto. Empezó a trabajar allí y luego sintió que debía casarse, pero ¿con quién? Se casó con una chica de bello rostro y de buena moralidad. Más tarde tuvo hijos, y entonces su razón de vida consistió en trabajar para poder mantenerlos. Después de correr toda la vida para sostener a su familia llegó a los 50 o a los 60 años… ¡ murió...! Y con esto se acaba el relato.

¡Ten cuidado para no ser tú este mismo modelo que se mantiene sin meta en la vida, dejando que la vida y las circunstancias lo muevan a su antojo!

Hermana, ten cuidado de vivir de este modo. Ten cuidado de casarte sin meta por la mera razón de casarte con un esposo bueno que tiene suficiente dinero para el matrimonio. Ten una meta y a fin de lograr esa meta no te cases con cualquier persona, sino con la persona que te ayude a lograr tu meta.

Imaginaos hermanos, si cada persona que está entre nosotros ahora, tuviera una meta específica en la vida. Si esto fuera así, la faz de la tierra habría cambiado.

En algunos países occidentales, en la primera clase de la escuela ofrecen una asignatura sobre “Fijar la meta en la vida” para los niños, en la que preguntan a un niño que todavía no ha cumplido los siete años cómo fijar su meta en la vida.

Y porque el niño todavía tiene poca edad, y porque no entiende qué significa esto, escribe cosas incoherentes que carecen de sentido, pero con el paso del tiempo y con la repetición semanal de la clase, dentro de tres o cuatro meses, el niño empieza a determinar y a escribir cosas comprensibles.

Por ejemplo, escribe:

“Quiero ser el mejor programador en todo el mundo”

Entonces le traen el ordenador, lo observan y antes del comienzo de las vacaciones, presentan una memoria a sus padres en la que les aconsejan preparar a su hijo sobre el uso del ordenador. Y en el siguiente año escolar y en la primera clase del primer día, preguntan al niño: ¿Qué has hecho para realizar tu meta? Imaginaos cómo será este niño después de 6 años.

Hermanos, el título de este encuentro es “El Islam entre el entendimiento y la aplicación”.
Mi joven hermano, ten cuidado de que tu comprensión del Islam se limite solamente a hacer las oraciones sin tener un gran objetivo que deseas lograr para tu religión y para tu vida.

Ojalá que el objetivo de uno de nuestros jóvenes sea entrar el Paraíso, y al mismo tiempo conseguir ser el dueño de la mejor compañía de cuyas ganancias utilizará una parte al servicio del Islam y de los musulmanes.

Y ojalá que el objetivo de una de nuestras hermanas sea dar a luz a un nuevo Salah El Din.

Ojalá que el objetivo de otro joven sea convertirse en el hombre más rico para servir al Islam con su dinero.

Ojalá que tengamos un objetivo para el cual vivamos.

No voy a olvidar nunca a un joven egipcio de 16 años, que me ha dicho que su meta es ser el presidente del club más grande en Egipto porque éste está llenísimo de jóvenes: “y por eso yo sueño y hago planes que podría efectuar con estos jóvenes cuando logre este cargo. Y de hecho, he empezado a presentarme mucho en el club, rezar allí y conocer a la gente, ya que dentro de 20 años con el apoyo de Al·lâh seré el presidente de este club”.

Hermanos, ¿existe ahora alguien que esté sentado entre vosotros mientras sueña con el objetivo que quiere realizar? ¿Existe entre vosotros alguien que sueñe ser otro Salah El Din? ¿Existe entre vosotros alguien que sueñe con el premio Nobel? ¿Existe una hermana que sueñe con dar a luz a quien cambie el estado del Islam y haga que se eleve la condición de los musulmanes? ¿Acaso éstos son algunos ejemplos de vuestros sueños?

Cualquier compañía que exista en una sociedad desarrollada tiene que fijar primero una finalidad para esta compañía, sin la cual ninguna compañía puede ser establecida

Por ejemplo: unas personas que tienen dinero y quieren construir una compañía de móviles, aunque ellos tengan la financiación y la tecnología necesaria que les permita inaugurar la compañía inmediatamente, pero ellos esperarán un período, que puede ser una semana, uno o dos meses a fin de determinar el objetivo. Un ejemplo sobre esto es la compañía de “Sony” cuya misión, que había sido fijada desde hace 20 años, fue “lograr colocar el producto japonés como primero en todos los mercados internacionales”.
Y cada vez que se reunían los miembros de la compañía y uno de los miembros planteaba una sugerencia, como inaugurar una nueva sucursal en Francia, entonces la reacción del presidente de la compañía era siempre mirar en los papeles, releer la misión, y si encontraba que la sugerencia servía a esta misión, la aprobara.

Si esto es el estado con las compañías, es decir, que no es lógico constituir una compañía sin tener un objetivo, entonces ¿cómo debe ser el estado con el musulmán? ¿Es lógico que un joven de 20 o 30 años no tenga un objetivo a realizar en la vida? ¿Es lógico que seamos musulmanes aunque sigamos viviendo sin meta? Y ¿qué podemos hacer en tales circunstancias en las cuales la religión afronta una gran crisis y no queda más remedio para superarla sino que los musulmanes despierten?.

Imaginad el gran entusiasmo de los jóvenes para despertar de su decaimiento, pero el obstáculo reside siempre en no tener objetivos claros en su vida.

Adelante, hermanos... vamos a convertir todo lo que hemos dicho en hechos prácticos.

¿Que os parece que ninguno de nosotros duerma hoy antes de determinar y escribir su objetivo?.

Y no es aceptable que uno de nosotros diga que: No puedo hacer esto ahora ya que tengo una edad avanzada y estoy viejo. Este dicho no es aceptable en nuestro caso.

Hermanos, muchos de los compañeros del Profeta, los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, se islamizaron a la edad de 50 años, y de hecho empezaron una vida grande después de esta edad.

Vamos a escribir nuestra meta y colgarla en la pared de nuestro dormitorio para que esté delante de nuestros ojos a fin de leerla diariamente, memorizarla y vivir para realizarla.

¿Necesitas ayudarte en escribir tu objetivo?

Primero tienes que preguntarte una pregunta lógica:
¿Por qué he sido creado?

Imaginaos si tomamos un micrófono, nos encaminamos por las calles y preguntamos a la gente esta pregunta lógica. ¿Qué respuesta puede darnos?

Una persona puede decir: ¿qué significa esta pregunta? O puede decir: “Por una sabia razón que sólo conoce Al·lâh”.

Otra puede decir: “¡No sé, puede que haya sido creado por... por...!”

Un tercero puede decir ((Y no he creado a los genios y a los hombres sino para que Me adoren)). Surat Los Que Aventan; ayat 56. Pero lo dice solamente desde el punto de vista memorístico pero sin comprenderlo

Incluso los mismos científicos encontraron dificultades en responderla:
Platón respondió sobre esta pregunta diciendo que Al·lâh quiso crear el universo. De modo que lo creó, pero lo olvidó y por eso existen estas luchas entre los hombres. Pero Al·lâh –Enaltecido sea- dijo: (Tu Señor no es olvidadizo)). Surat Maryam (María), 64

Carlos Marx contestó diciendo que Al·lâh creó el universo como juego y diversión (¡Que Al·lâh nos salve y perdone!). Al·lâh–Enaltecido sea- dijo ((¿Acaso pensáis que os hemos creado para divertimento y que no habríais de volver a Nosotros?, Glorificado sea Al·lâh el Rey, El Verdadero)). Surat Los Creyentes; ayat 115.

Mientras que Elia Abu Madhy, un poeta árabe, contestó en su poema denominado “El poema de los talismanes” diciendo:
Vine sin saber de dónde pero vine. Divisé un camino delante de mí y caminé... Y seguiré caminando quiera o no quiera... ¿Cómo he venido?, no lo sé... ? Adónde voy?, no lo sé... ¿Por qué he venido?, no lo sé. ..

Esta respuesta no es solamente la del poeta, pero mucha gente alberga en su interior este mismo sentido. Todos quedan confundidos en este asunto no importa lo grande que pueda ser su fama o lo ilustre que pueda ser su nombre.

Pero el Islam contestó sobre esta pregunta de una manera determinante y muy clara: ((Y no he creado a los genios y a los hombres sino para que Me adoren)). Surat Los Que Aventan; ayat 56.

Es decir que nuestra existencia sobre la tierra no tiene otro objetivo sino adorar a Al·lâh.

Aquí adorar a Al·lâh significa hacer las tareas de la vida de un modo normal y al mismo tiempo tener como eje principal satisfacer a Al·lâh, Enaltecido sea. En otras palabras, hacer los mismos actos cotidianos de trabajar, contraer matrimonio, practicar deporte pero con la intención de satisfacer a Al·lâh, Enaltecido sea, puesto que la intención convierte las costumbres en adoraciones.

Por ejemplo: Cuando practico el deporte, lo hago con la intención de expulsar lo que tengo de energía que pueda llevarme a cometer pecados.

O cuando practico el deporte, lo hago con la intención de ser físicamente apto para hacer triunfar el Islam.

O cuando practico el deporte, lo hago con la intención de seguir el dicho del Profeta, los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él “El creyente fuerte es mejor y más querido por Al·lâh que el creyente débil”

Así, cada minuto de mi práctica del deporte se convierte en una adoración.

Ejemplo 2: Me caso para tener un hijo que se prosternará y adorará a Al·lâh, Enaltecido sea.

Ejemplo 3: Estudio mis lecciones para beneficiar al Islam con mi Ciencia. Así cada minuto en el que cojo papel y bolígrafo, se convierte en un acto de bien y de adoración.

Por eso nuestros objetivos deben ser dirigidos principal y esencialmente para el servicio del Islam.

Y os daré ejemplos de la vida:

1- Mohammad El Fateh, cuando era un niño de 12 años, estaba cabalgando sobre su caballo con el que entraba al mar porque su esperanza era conquistar Constantinopla. Y porque este sueño le llenaba el corazón, consiguió conquistarla cuando tuvo 26 años.

2 - El Bokhary: Una vez escuchó en una sesión científica cuando era niño de 7 años, uno de los científicos dijo: “Ojala tengamos un libro que junte todos los dichos correctos del Profeta, los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, entonces se dijo “Yo los coleccionaré y verificaré”

3 – Omar Ebn Abdel Aziz: se decía que tenía un alma muy ambiciosa: “que un día aspiré a casarme con Fatima, la hija del Califa Abdel Malek y me casé con ella. Luego aspiré a ser el gobernante de la Medina y de hecho llegué a ser el gobernante de la Medina, luego aspiré a ser el califa de los musulmanes y de hecho me convertí en el Califa de los musulmanes. Hoy mi alma aspira a entrar el Paraíso.

4 – Sennan: era el mejor arquitecto en el Estado Otomano, nació en el año 1498 D.C., y es el mejor diseñador, quien llevó a cabo los mejores diseños de todo el mundo de su época. Al punto de que los arquitectos italianos en la época del renacimiento italiano estudiaban sus obras para aprender de ellos e imitarlos.

Hermanos, fijad vuestras metas.

Juro por Al·lâh, Quien no hay otra divinidad más que Él, que todo aquel que sueña con algo, dedicando su vida para lograrlo, lo realizará al final, con la ayuda de Al·lâh.


Las siete condiciones para fijar la meta:

1 - Tener un objetivo claro y determinado en tu mente.
2 - Tener un objetivo ambicioso
3 - No temer que tu objetivo no pueda ser conseguido; al contrario, creer en tu capacidad de realizarlo.
4 - Convertir tu objetivo en pasos concretos según un plan práctico que hagas funcionar para cumplirlo y realizarlo.
5 - Realizar todo el esfuerzo posible para realizar tu meta.
6- Tener esperanza.
7- Tener paciencia respecto a realizar tu meta.

Quien consiga estas siete condiciones, logrará su objetivo con la ayuda de Al·lâh. Os repito la frase que he dicho antes:

Juro por Al·lâh, Quien no hay otra divinidad más que Él, que todo aquel que sueña con algo, dedicando su vida para lograrlo, lo realizará al final, con la ayuda de Al·lâh.

Hermanos, nuestra nación está fatigada. Nuestra nación necesita objetivos grandes que procuraremos lograr. Por vuestro amor a Al·lâh, cuando regreséis a vuestras casas, escribid vuestros objetivos de modo que estén basados en el versículo ((Y no he creado a los genios y a los hombres sino para que Me adoren)). Surat Los Que Aventan; ayat 56.
Digo esto y pido el perdón de Al·lâh tanto para mí como para vosotros. Que la Paz, la Misericordia y las Bendiciones de Al·lâh sean con vosotros.




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